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La Serenidad

(Por Jaime Sevilla)

La serenidad es aquella que nos ayuda poder visualizar el panorama completo de una situación, es la virtud que nos permite actuar con prudencia ante las posibilidades enormes de triunfo o fracaso en alguna meta por alcanzar, es la que nos brinda los momentos propicios para la toma de decisiones, es la fuente mediante la cual conseguimos alcanzar el equilibrio ante el dolor o la alegría.

Una persona serena, sin duda es alguien que ha alcanzado un estado de madurez humana y espiritual en la vida; y solamente es capaz de conseguirse emprendiendo constantemente el viaje del auto-conocimiento, el viaje a ese mundo inexplorado e infinito, el viaje interior.

Muchas veces las personas actuamos desesperadamente ante una circunstancia, no medimos las consecuencias de esa acción y cuando venimos a reflexionar, nos damos cuenta que decidimos tomar una decisión errónea; es el caso de Juan: Un día Juan estaba en su trabajo y llega un amigo a comentarle que su señora, Lucero había estado saliendo con un hombre en las horas que el estaba trabajando, y para comprobarle que no le mentía le dijo que el jueves iba vestida con una falda verde oscura y una blusa blanca, el miércoles con un pantalón azul... Juan, llevado por los celos, se fue del trabajo y llegó a su casa, encontró a su señora que estaba cocinando y sin mediar palabra la ofendió verbalmente; finalmente le pidió que se fuera de la casa. Lucero muy afectada por todo lo que estaba pasando, llamó a su padre para que la recogiera.

Cuando su papá llegó, Juan se sorprendió que las descripciones del hombre con quien habían visto salir a Lucero de su casa eran las mismas del padre de ella; cuando quiso reflexionar, era demasiado tarde, Lucero ya había tomado la decisión de irse y Juan se quedó solo, sin esa mujer que lo había cuidado y acompañado durante sus seis años de matrimonio.

Lo opuesto a la serenidad es la desesperación, muchas veces debemos detenernos a pensar en las cosas que pasan a nuestro alrededor y no precipitarnos a tomar alguna decisión de la cual podamos arrepentirnos más tarde, como Juan; debemos controlar nuestros instintos pasionales, tenemos que aprender a serenarnos ante esos momentos difíciles de la vida y la única forma de hacerlo es aprender a valorar lo importante que es esta virtud de la serenidad.

Pero ¿Cómo lograr alcanzar el grado de serenidad ante una situación desesperante? Mediante el auto-conocimiento de uno mismo, por medio de la reflexión interior, a través del emprendimiento constante del viaje interior; entre más exploremos ese universo interno desconocido, seremos capaces de adquirir esa capacidad de serenarnos ante las situaciones adversas de la vida cotidiana, lograr la serenidad ante circunstancias cruciales, es demostrar la grandeza de nuestra naturaleza humana en su conquista de la perfección, y sin duda nos evitará muchos inconvenientes.

Ante una circunstancia difícil, procura serenarte, al conseguir esto, te aseguro que verás con otra perspectiva muy diferente el panorama que está frente a ti; y estoy convencido que las decisiones que tomarás serán muy diferentes a las que hubieras tomado en esos momentos de desesperación.

Si crees que no eres capaz de conseguir la serenidad en la tribulación, pide ayuda a aquellas personas que llevan ya un camino recorrido en la conquista de esta virtud, seguramente ellos podrán brindarte algún consejo para que tú también puedas lograr alcanzarla, de ante mano se que la conseguirás, porque está dentro de ti, solamente hay que descubrirla y cultivarla; una vez que lo hayas logrado, ayuda a otros a descubrirla y eso te hará muy feliz.

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