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¿Está la Iglesia Católica de Estados Unidos en Crisis?

(Por Jaime Sevilla)

Desde hace algunos años, mucha gente ha venido diciendo que la Iglesia Católica de Estados Unidos está en crisis por todos los escándalos de algunos miembros de la Jerarquía.

Ciertamente no podemos negar que ha habido un éxodo masivo de católicos en las iglesias locales de los Estados Unidos, sobre todo de la comunidad blanca, en protesta por todos los escándalos de la pedofilia, entre otros. Sin embargo, decir que la Iglesia Católica está en crisis, pienso que es un término que no debería usarse, ya que cuando hablamos de la Iglesia, hablamos de todos los bautizados, no simplemente de la Jerarquía.

Pienso que los medios de comunicación son los protagonistas al enviarnos solamente noticias distorsionadas o incompletas, y algunas de ellas reprochables en todo el sentido de la palabra; por ejemplo, el reporte incompleto de que algún sacerdote abusó de un menor o que un obispo encubrió algún sacerdote que hizo semejante barbaridad o que incluso un obispo mismo cometió actos de pedofilia. Los casos presentados de los sacerdotes, la mayoría son “creíbles”, no probados. Por consiguiente, no los pueden poner todos en el mismo reporte hasta después de un debido proceso judicial.

Ahora bien, a todos los que han sido hallados culpables debe caerles el peso de la ley y pienso que todos estamos de acuerdo en ello. Recordemos que estos casos son solamente el 2% del clero, NO el 98%, que vive profesionalmente y con integridad su ministerio en servicio de los creyentes; muchas veces con privaciones y admirable espíritu de sacrificio y entrega. Por eso pienso que es injusto poner una etiqueta de pedófilos a todos los sacerdotes o obispos.

Los medios también deben de destacar todo el bien que han hecho y siguen haciendo muchos miembros de la Jerarquía de la Iglesia Católica en Estados Unidos; por ejemplo: la cantidad de sacramentos celebrados, las diferentes secciones de consejería, todo los ministerios de las prisiones, hospitales, asilos, casas de inmigrantes, etc. Son muchísimas cosas buenas, que nunca se compararán con la de aquellos pocos que han fallado a la confianza de sus feligreses.

Comparativamente, el 2% de los casos de abuso infantil en el clero, en 70 años, es poco comparado con el 20% que se da en el ámbito familiar. 12% de abuso en las escuelas, y el 25% en general en la sociedad civil. Y si usamos la misma medida de contar 70 años, llegaríamos a millones de casos. No los pocos 300 casos registrados en 70 años, según el gran jurado de Philadelphia.

Al destacar tantas actividades dentro de la Iglesia, la palabra crisis no veo que exista realmente; mencionemos algunas: Retiros, consejerías, clases de formación, actividades que promueven la justicia social, conciertos, jornadas de oración, campamentos, visita a enfermos, jornadas juveniles, etc. La Iglesia no está en crisis, son algunos pocos miembros de la jerarquía y en lugares particulares que están en crisis, pero no podemos generalizar. La Iglesia somos los católicos. Que algunos obispos de la Jerarquía y algunos sacerdotes no hayan cumplido su misión, es otra cosa diferente.

La ignorancia del término Iglesia para la prensa, los lleva a repetir como loros, el mantra “la iglesia en crisis”. Yo no estoy en crisis, mi comunidad parroquial llena el templo todos los domingos, nosotros somos la Iglesia, nosotros no estamos en crisis. Que los miembros involucrados de la Jerarquía de la Iglesia, a los que se les ha comprobado su falta, asuman su responsabilidad, y no nos ponga junto a sus omisiones y desaciertos. ELLOS SON LOS QUE ESTÁN EN CRISIS.

Por otro lado, los obispos de los Estados Unidos están tomando pasos concretos para evitar que este tipo de cosas vuelva a suceder; pero siempre es algo que no se puede asegurar cien por ciento, pues cada ser humano es impredecible en sus acciones. Por eso me sorprendió como algunos obispo se disgustaron con la decisión del Vaticano de postergar la votación en la cual aprobarían medidas rigurosas para los obispos de USA que fueran descubiertos en realizar o tolerar casos de pedofilia en sus diócesis.

El proyecto es muy bueno, pero en un asunto tan delicado y complejo como es la relación Obispo-leyes de Estado/Obispo-leyes del Vaticano, es algo que debe estudiarse rigurosamente; por eso el Vaticano suspendió esa votación, porque no tuvieron el tiempo suficiente para ver todas las implicaciones legales que todo ello conlleva. Que un obispo se pronuncie públicamente que no estaba de acuerdo con esa decisión del Vaticano, es alguien que va directa o indirectamente en contra del Papa, y por tanto de la Colegialidad; algo tan necesario para desarrollar su ministerio episcopal y que garantiza su catolicidad.

Sabemos que cada obispo es soberano en su diócesis a él encomendada, pero al mismo tiempo debe conservar esa colegialidad con el Papa, ya que el Santo Padre es el responsable de mantener la unidad de toda la Iglesia y también el responsable de hacer todo lo que sea necesario y su autoridad le brinde para lograr tal fin.

Nosotros como laicos, debemos estar en comunión con nuestros obispos, y al mismo tiempo tener presente también a nuestro Santo Padre, ya que él es el sucesor de Pedro y la cabeza visible de la Iglesia Universal.

La Humildad

La Presentación Del Señor